formas de bailar
HARDCORE
Formas de bailar Hardcore
El hardcore no es solo música: es una forma de moverse. Desde los raves ilegales de los 90 en los Países Bajos hasta las fiestas de Madrid, cada escena ha creado su propio lenguaje con los pies. Aquí tienes los 12 estilos que hoy definen el baile hardcore, con un vídeo de cada uno para que veas las diferencias en 30 segundos.
Todos comparten una regla: el kick manda. Lo que cambia es cómo lo golpeas.
| Old School Hakken | Talón, pasos cortos y precisos | Early hardcore |
| New School Hakken | Brazos, giros y hakken hacia atrás | Millennium · Uptempo |
| Australian Hakken | Puntas, saltos y brazos explosivos | Hardcore |
| Italian Freestyle | Footwork fluido y gorras como atrezo | Millennium hardcore |
| Jumpstyle | Saltos y patadas al frente sobre el kick | Hardstyle · Jumpstyle |
| Streetfight | Patadas altas y el suelo como instrumento | Hardcore · Uptempo |
| Newstyle | Saltos, giros y libertad total sobre los pitidos | Newstyle |
| Shuffle (AUS) | Running Man y T-Step en línea, sin parar | Hardstyle |
| Klaplong | Pisotadas que retumban | Raw · Xtra raw |
| Kickrolls | Brazos que responden a cada bombo | Raw · Xtra raw |
| Hardtekk | Cadencia hipnótica, de maratón | Hardtekk · Tekno |
| Hardtechno Flow | Caderas, torso y groove continuo | Hardtechno · Schranz |
Old School Hakken
Es el origen de todo. Nació en los Países Bajos en los años 90 y se convirtió en el símbolo de la cultura gabber. Si quieres entender el resto de estilos, empieza por aquí.
Su técnica son pasos cortos y rápidos que golpean el suelo con el talón, siempre encima del kick. El tronco se queda relajado a propósito: todo el protagonismo es para la precisión y la velocidad de los pies. Los bailarines más veteranos meten alguna patada alta, pero sin romper nunca ese control.
Parece sencillo de ver y es agotador de bailar: es puro cardio. Si empiezas, practica con early hardcore a distintos tempos hasta que el talón caiga solo.
👉 Profundiza en qué es el Hakken.
New School Hakken
La versión moderna del hakken: misma base, mucho más espectáculo. Aquí los brazos y el cuerpo entero entran en el juego, sincronizados con el kick.
Aparecen palmas, toques en la zapatilla, giros y, sobre todo, el reverse hakken: el hakken hacia atrás, que es su sello y lo que lo hace tan llamativo. Se baila con lo que vino después del early hardcore, principalmente millennium y uptempo, donde la velocidad da para muchos más adornos.
El camino es claro: primero dominas el old school y después le añades capas. Lo difícil no son los brazos, es coordinarlos con unos pies que no paran.
Australian Hakken
Se reconoce a la primera. Los australianos cogieron el hakken holandés y le subieron el volumen: brazos que explotan y muchos más saltos.
El detalle técnico que lo cambia todo: en lugar de caer con el talón, pisan con la punta del pie. De ahí ese aire saltarín y elástico, mucho más vertical que el estilo original.
Detrás hay una filosofía: expresar sin filtros lo que te hace sentir la música. Exige piernas fuertes y buen fondo, porque el salto es constante.
Italian Freestyle
El más elegante de todos y, probablemente, el más difícil. Se baila con millennium hardcore y su protagonista es un footwork tan fluido que muchas veces los pies ni llegan a apoyarse del todo.
A eso se le suman giros limpios y un trabajo de brazos y manos muy trabajado. Los italianos además juegan con gorras y chaquetas como parte de la coreografía: dejan de ser ropa y pasan a ser atrezo.
Todo va pegado al kick con precisión milimétrica. Es el estilo que más horas pide, pero también el que más cabezas gira.
Jumpstyle
Nació a finales de los 90 en Bélgica y los Países Bajos, en la escena del hardstyle y el hardcore, y es el estilo del que beben muchos de los demás. Su nombre lo dice todo: saltar. Una pierna impulsa el salto mientras la contraria lanza una patada al frente, siempre clavada al kick.
La base es el single kick (una patada por beat); cuando lo dominas llega el double kick, que duplica la velocidad. Hoy conviven el Oldschool, fiel al beat y a la patada limpia, y el Hardjump, la versión newschool: más BPM, postura más baja y combinaciones más explosivas.
Pide piernas y cardio a partes iguales. Es el paso previo perfecto para el streetfight: comparten la patada y el impulso.
👉 Más sobre qué es el Jumpstyle y nuestros talleres de Jumpstyle.
Streetfight
El estilo español. Parte de las bases del jumpstyle y las lleva a un terreno mucho más agresivo: patadas altísimas, giros explosivos y saltos enormes.
Su marca de la casa es que usa el entorno como parte del baile: los bailarines golpean el suelo o la pared con las manos. Y meten percusión con el cuerpo, tocando la punta del pie o las rodillas como si fueran palmadas, normalmente antes de arrancar o en mitad de una secuencia.
Visualmente recuerda al jumpstyle, pero con otra intensidad. Pide flexibilidad para las patadas y fuerza explosiva para aguantar el ritmo.
👉 Más sobre qué es el Streetfight.
Newstyle
El hermano más alocado del streetfight. Comparte con él las patadas y la energía, pero aquí no hay una estructura fija: saltos, giros, brazos arriba y pasos que cambian sobre la marcha según lo que pida la canción. Cada bailarín lo lleva a su terreno y nadie lo baila igual dos veces.
Su nombre tiene doble sentido: el newstyle es un género musical, igual que el newstyle dance es un estilo de baile, el que se baila con esa música. Y la música es muy fácil de reconocer: sus melodías agudas y repetitivas son las que en la pista todo el mundo llama pitidos, pitiditos o pitos. Cuando suenan, toca bailar newstyle.
Su gran templo es Masia, la mítica discoteca de Valencia. Nació en plena Ruta del Bakalao, la ruta de discotecas que hizo famosa la noche valenciana, y con los años se ha convertido en el referente del newstyle: allí la gente baila durante horas sin parar.
Pide cardio, piernas y mucha actitud. Si ya bailas streetfight, aquí sueltas la estructura y te dejas llevar por los pitidos.
Shuffle (Hardstyle Shuffle)
El shuffle nació en Melbourne, pero tiene una versión hecha para el hardstyle: el AUS style, también llamado Hardstyle Shuffle, Hard Shuffle o Newschool. Es la evolución del Melbourne Shuffle y se baila sobre todo con hardstyle.
Su técnica es desplazarse de un punto a otro sin detenerse nunca, encadenando el T-Step y el Running Man sobre una línea recta, casi en 2D. Pasos compactos, slides, giros y kicks en un movimiento continuo y deslizante, que parece que flotas sobre el kick.
Si vienes del hakken o del jumpstyle, aquí cambia el chip: menos golpe contra el suelo y más deslizamiento. Lo que comparten es lo de siempre, el timing.
👉 Conoce todos los estilos de Shuffle y nuestros talleres de Shuffle.
Klaplong
Aquí no se trata de moverse rápido, sino de pegar fuerte. El Klaplong son pisotadas contundentes al ritmo del bombo: el suelo retumba y el público lo nota.
El truco está en el cuerpo entero. El torso baja en el momento de la pisada, como si absorbiera el golpe, y vuelve a subir con el brazo o el salto siguiente. Los brazos acompañan cada caída para que la pisada se vea todavía más salvaje.
Todo depende del timing: cada pie tiene que caer exactamente sobre el ataque del kick. Entrena aterrizajes y pliometría, porque el impacto lo aguantan tus rodillas.
Kickrolls
El estilo más técnico de la lista y el único que vive de cintura para arriba. Un kickroll es esa ráfaga de bombos seguidos del raw y el xtra raw, y el bailarín la responde con movimientos de brazo muy marcados.
Estiradas, contracciones rápidas, golpes al pecho, empujar el aire: una especie de percusión corporal donde el foco está en el brazo y el torso, no en el salto. En buena parte se popularizó gracias a Radical Redemption y su álbum Annihilate.
Lo complicado es el oído: hay que anticipar el roll antes de que suene. Y a medida que avanza el tema, los patrones se aceleran y se llenan de fills. Core fuerte y reflejos.
Hardtekk
Viene de Alemania y de la escena del tekno libre y las free parties, mezclando hard techno y hardcore. Es más máquina que show.
Los movimientos son rápidos, repetitivos y casi hipnóticos: pisadas constantes en el sitio o desplázandote, torso activo, brazos amplios, todo pegado a un bombo que no afloja. Hay saltos, pero lo que manda es la continuidad.
Es el estilo más de resistencia de todos: aquí no ganas con un salto espectacular, ganas aguantando la escalada de energía. Más maratón que sprint.
Hardtechno Flow (Rave Flow)
No es hardcore, pero es de la familia: es hard dance y se ha ganado su sitio en la lista. Nace en las pistas oscuras de los clubs y festivales de hardtechno actuales, y se ha convertido en la firma visual de la nueva generación rave. Comparte con el hardcore la contundencia del bombo, pero aquí el movimiento no busca el impacto del salto: busca el flujo y la cadencia continua.
Su técnica combina un marcaje de pies bajo y constante (el techno stomp) con un movimiento ondulado de caderas y torso que absorbe el ritmo.
Es el estilo con más estética de todos, con raíces en la cultura club y queer: ropa negra, cuero, arneses y un movimiento hipnótico pensado para bailar durante horas sin fundir el cuerpo. Aquí no gana quien salta más alto, gana quien no pierde el groove.
Música: hardtechno, schranz e industrial techno.
¿Por dónde empiezo?
Da igual el estilo que elijas: lo primero es el oído. Escucha mucho hardcore, aprende a distinguir los kicks y los breaks, y el cuerpo irá detrás. Después, entrena con constancia y no te cierres a un solo estilo; cuantos más pruebes, más vocabulario tendrás.
Y recuerda lo más importante: los mejores bailarines de la escena no son siempre los más técnicos, sino los que transmiten. El hardcore dance sigue evolucionando, y lo que hagas tú también forma parte de esa historia.
Fuentes: kickshowinfo y Adrenaline.
